Santa Eulària Màrtir
Santa Eulária des Riu
Comentario diario

¿Fariseo o santo?

La cuenta como de pasada. El Evangelio va de la incertidumbre que la identidad de Jesús provocaba entre la gente. Y como había gente que creía que era Juan que había resucitado de entre los muertos pues nos cuentan qué había pasado con Juan. Sabíamos que estaba preso, pero lo que no sabíamos era que le habían decapitado y mucho menos por qué.

Resulta que Juan le había afeado a Herodes su conducta y, ¿quién era Juan para juzgar?. Hoy diríamos de Juan que era un fariseo, un legalista, un rígido y no sabemos cuantas cosas más. Herodes tenía derecho a hacer lo que quisiera en su vida privada. Su cuerpo era suyo. Qué antipático este Juan, esa actitud antiinclusiva aleja a la gente de Dios. Así no se atrae a los alejados.

Pues ahí ha quedado en la Palabra de Dios, como testimonio perenne de que hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. De que de nada le sirve a un hombre ganar el mundo entero si pierde su alma, de que «el que es de la Verdad escucha mi voz», «bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa»,…

Dicho todo esto: «con todo su corazón David entonó himnos, demostrando el amor por su Creador«. Si no amas así a Dios, ten cuidado con ir de paladín de la Verdad, por que Juan no era un rígido fariseo, pero tú si puedes serlo.

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